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Bodega: Celler La Botera

Vila-Closa Garnacha Peluda gana el Vinari de Plata 2025

La edición 2025 de los Premis Vinari ha puesto la Garnacha Peluda de Terra Alta en el centro del mapa, otorgando una Medalla de Plata a Vila-Closa Garnacha Peluda de Celler La Botera. Este reconocimiento no solo pone en valor un vino singular, también refleja el avance hacia tintos autóctonos con identidad, frescura y finura.

Garnacha Peluda, antes pasada por alto, hoy referencia en la era climática

Durante mucho tiempo considerada la prima rústica de Garnacha Negra, Garnacha Peluda entra en una nueva etapa. Reconocible por los finos pelos en el envés de sus hojas (de ahí lo de “peluda”), esta variedad retiene humedad de forma natural y madura más despacio, con menos azúcares, más acidez y mayor matiz aromático.

Estas características sitúan a Peluda como respuesta natural al estrés climático en la viticultura mediterránea. Los vinos elaborados con ella suelen mostrar tensión, un perfil floral‑herbal y una estructura más contenida que sus homólogos de Garnacha Negra. Aunque tradicionalmente se ha usado en coupage, embotellados monovarietales como Vila-Closa están demostrando su capacidad en solitario.

Tintos en evolución en Terra Alta: contención, altitud, identidad

Terra Alta, largamente celebrada por su Garnacha Blanca, gana visibilidad con vinos tintos que expresan altitud, viento y suelos pedregosos con claridad. La combinación regional de veranos secos, inviernos fríos y el persistente viento Cierzo la convierte en un lugar idóneo para tintos con estructura que evitan la sobremaduración.

Los productores apuestan por clones autóctonos antiguos, secano y menor intervención. Garnacha Peluda encaja de forma natural en esta línea, aportando profundidad sin exceso y viveza sin artificio. Vinos como Vila-Closa demuestran que el tinto de Terra Alta puede significar sutileza tanto como sol.

Vila-Closa: un ojo de cerradura al pueblo y al viñedo

Parte de la serie de microvinificaciones de Celler La Botera, Vila-Closa busca expresar la identidad del pueblo a través de variedades autóctonas y una intervención limitada. El nombre alude a las antiguas villas amuralladas de la zona, y la etiqueta, centrada en un ojo de cerradura, invita a redescubrir lo que hay dentro.

Esta cuvée de Garnacha Peluda procede de viñedos viejos alrededor de Batea, vendimiados a mano, y se vinifica para resaltar la pureza varietal. Sin roble cosmético. Sin sobreextracción. Solo la voz de la variedad, moldeada por los suelos y el viento de Terra Alta.

Vinari 2025: donde la autenticidad se cruza con la finura técnica

Los Premis Vinari se han consolidado como referencia para los vinos catalanes. Catados a ciegas por sumilleres, críticos y enólogos, premian el equilibrio, la tipicidad y la expresión del origen. En la edición 2025, Vila-Closa Garnatxa Peluda destacó por su claridad, energía y artesanía honesta.

La Medalla de Plata es más que un sello de calidad. Para un vino de una uva autóctona menos conocida, elaborado mediante una iniciativa conjunta entre familias locales, confirma un nivel de precisión e identidad que trasciende su origen. Un reconocimiento así refuerza el valor de una elaboración auténtica y guiada por el lugar.

Una lectura más fresca de Garnacha: claridad, acidez y carácter autóctono

Más que desafiar a Garnatxa Negra, Peluda aporta una perspectiva complementaria: más frescura, mayor acidez y una estructura de taninos más suave. Vila-Closa canaliza estos rasgos con contención y aplomo, e invita a importadores y sumilleres a explorar otro ritmo dentro de la familia Garnacha.

No va de contraste, sino de matiz. Los tintos mediterráneos que se apoyan en altitud, carácter autóctono y sutileza ganan terreno. Garnatxa Peluda avanza con una precisión silenciosa.

Vila-Closa Garnacha Peluda gana el Vinari de Plata 2025